Nosotras hace siete años que estamos acá (Va. Urquiza), y antes habíamos estado seis años en otro local de Saavedra. Tener el taller en un local nos abrió a muchas cosas… hay vidriera, hay vereda También nos cambió haber comprado una prensa chiquita y poder sacarla a la calle. Entonces empezamos a dar talleres afuera de nuestro espacio y ahí se empezó a armar otro estorbo. En nuestro caso, es un mix entre lo que te da la técnica, el local y la primera vez que participamos con afiches en la calle, que fue en una de las primeras marchas del 8M.

La técnica de la xilografía ayudó mucho en ese sentido porque antes hacíamos aguafuerte, todo lo que es metal es otro tiempo, otro costo. Con la xilografía fue más fácil dar talleres a gente que nunca había hecho grabado. También nos pasaba que interesaban un montón de temas, luchas, te conmueven muchas cosas pero te queda corta una imagen. Entonces la prensita se podía usar para que otras/otros hagan esos temas. Empezamos a hacer talleres que tenían que ver con temas. Por ejemplo, hicimos un taller con un grupo de mujeres de Paraguay que viven en San Martín. El taller era sobre plantas medicinales que ellas usaban y anécdotas en relación a esas plantas que contaban y escribían.
El grabado es una herramienta que permite trabajar un montón de cosas y es una manera de llegar a otro. Y tanto así que terminé en la USAM estudiando antropología, porque en un punto te das cuenta que te faltan otras herramientas: cómo trabajar con grupos, qué metodologías usar, cómo organizarte y encarar. Porque aparece el territorio, uno sale de su taller y aparece el territorio. Distintos grupos con distintas cosas y tenés que amoldarte a eso.

Estos últimos años le dedicamos mucha energía al penal. Nuestra madrina ahí fue Silvia Dolinco. Ella impulsó que hubiera un taller de grabado en CUSAM, que es la Universidad de San Martín dentro del penal. Además de sociología y otras carreras, hay talleres. Y nos propusieron hacer un taller, primero a distancia durante la pandemia, con un grupo de mujeres, nos mandábamos cajas y videos; y luego en el régimen abierto, que es un espacio que no son pabellones, sino que están en casitas, compartiendo con otros, dentro del predio del penal. Ya hace cuatro años que estamos en el penal, ahí trabajamos por proyecto y hacemos cruces, con museos, con centros juveniles, con cosas de afuera del penal. Por ejemplo, usamos la punta seca para ilustrar los tatuajes que tienen, y luego con eso y las historias de los tatuajes hicimos un fanzine que también distribuímos. Después otro fanzine se trató de ilustrar y definir términos jurídicos. Hicimos una publicación que el mes que viene la vamos a presentar cuya idea fue unir el mundo judicial con el de ellos, que está todo el tiempo en relación.
Para mí hay algo en el penal que ayuda en el grabado que es entrar en un tiempo distinto; ahí cada palabra, cada cosa, tiene un nivel de importancia que no es lo mismo que en la calle. Esa atención hace que salgan cosas increíbles. También sirve que haya un inicio y un final. Vas con una idea y eso se materializa; y es un juego de mesa, un fanzine, un grabado que está expuesto en una muestra. El grabado genera entusiasmo porque tiene eso de que compartís un espacio de taller. Estás tallando y estás hablando. Y bueno, te vas conociendo y aprendiendo cosas. A tener paciencia, a no frustrarse, a sostener. Sostener un taller, meterte en un oficio. Un montón de cosas que aprendes además de la técnica.

Y es la cuestión del oficio y de la imprenta lo que hace el vínculo entre lo social y las artes gráficas. Algo que podés reproducir tiene un poder de difusión, de difundir ideas, palabras. También pienso que el grabado a veces te lleva a algunos artistas. Como por ejemplo, nosotras hicimos un taller en una cooperativa que trabaja en el Siamse, con la basura, reciclando, y aparece Antonio Berni, porque él la hacía grabado con materiales de descartes. Y esas uniones te hacen familia porque terminás haciendo lo mismo que grabadores de años. Sos parte de la tradición al final. Entonces lo social y el grabado están muy unidos. Es raro hacer con grabado solamente una obra o una galería.

Villa Urquiza, abril 2025.


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