revista doméstica y ex-céntrica

Mural cerámico en Cofico

Un recorrido más por las calles de la ciudad de Córdoba. Como siempre, destaca el abandono, la desidia de quienes la habitan. Montículos de basura en cada esquina, en las paradas de bus. Caca de perro. Escombros de casas centenarias en plena demolición obstruyen el paso en las veredas. En una calle como tantas otras de un barrio aledaño al centro comercial de la ciudad, emerge una tregua. Una imagen que reivindica la historia de este pueblo mixto, abierto y en permanente cambio. La historia del pasado que marcó el sendero de la identidad. Pero también la historia contemporánea: la de las familias desplazadas por la violencia militar y paramilitar, por los desastres naturales y el cambio climático, la de las familias empobrecidas, y las que buscan hacer el mango.  El mural de la Pastoral Migrante no solo les transmite a los habitantes de la ciudad esa historia que se renueva y transforma, sino que provoca reformulaciones de esa convivencia urbana casi rota, de puertas adentro, individualista y anticomunitaria.

(Nota de campo)

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